Trabajada victoria que acerca un poco más el título liguero a las manos caninas. Tito, saliendo desde el banquillo, se convirtió en el revulsivo que el equipo necesitaba cuando el partido se atascó.
Se preveía un partido más igualado de lo que indicaba la clasificación y así fue. Un rival bien pertrechado atrás que solo salía de su cueva para aprovechar los fallos en la salida del balón de Perroflauta puso la paciencia canina al límite, ya que las escasas ocasiones de las que dispuso se topaban siempre con el cuerpo de algún defensor. No fue hasta los minutos finales de la primera mitad cuando Perroflauta logró perforar la red de Rasca di Muri. El encargado fue Tito, quien fuera de su posición, y tras salir al terreno de juego segundos antes, logró un bonito gol tras enganchar un precioso derechazo desde la frontal. Para acabar de maquillar la primera parte Suso marcó el segundo tanto tras un magistral lanzamiento de falta.
En el segundo tiempo la tónica fue parecida, el rival jugando solo a la contra sin crear demasiado peligro y los perros fallando las escasas pero claras ocasiones de las que disponía. Debido a ello se mascó la tragedia. A diez minutos para el final un corner mal defendido por los albicelestes dio pie al 2-1 y a la consiguiente visita de los fantasmas de temporadas pasadas.
Pero este año parece que algo ha cambiado (¡para bien!), y lejos de amilanarse Perroflauta se fue a por la sentencia. Y así lo hizo, ya que las dos siguientes llegadas se convirtieron en goles, uno para Ángel y otro para Suso. Con el partido ya decidido y viendo que Rasca di Muri empezaba a emplearse de forma más violenta de lo deseado, el colegiado decidió pitar el final del encuentro cinco minutos antes de lo que indicaba su brazo cibernético.
Nueva victoria, nuevo récord de triunfos consecutivos (ya van nueve) y nuevo paso adelante para conseguir el entorchado 2019/2020. Próxima estación: Los Marinos.
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