viernes, 27 de noviembre de 2009
miércoles, 25 de noviembre de 2009
MORDISCO AL LIDERATO
Por Javier Fagúndez.
El conjunto perruno, en un brillante encuentro, logró imponerse en el Luis Aragonés a los hasta ahora líderes del grupo, el AC Chamartín, por tres tantos a uno.
El Perroflauta, que venía de encadenar una derrota por la mínima y un empate, este último propiciado por la mala fortuna y la falta de acierto arbitral, dio un golpe en la mesa al ganar con claridad un encuentro en el que quedó patente el compromiso de los jugadores con el equipo. No en vano, la plantilla acudió en masa a la llamada, a pesar de que el encuentro se disputo a las 9 de la mañana. Tan sólo se cayeron de la convocatoria Carvalho y Aitor, bajas notables a las que, sin embargo, los perros supieron sobreponerse para lograr la tercera victoria de la temporada.
A pesar de ser un partido disputado, el conjunto rival apenas llegó con claridad a la meta defendida por el mayor de los Maceiras. Sin embargo, el portero se lució en las llegadas con peligro del AC Chamartín. Héctor, muy seguro bajo los palos, se ha consolidado ya como uno de las claves del éxito de los perros en la presente temporada.
El partido comenzó sin oportunidades claras para ninguno de los equipos y marcado por la pasividad arbitral. La colegiada apenas paró el juego durante el tiempo reglamentario, a pesar de que ambas defensas se emplearon en ocasiones con dureza para frenar a los delanteros y centrocampistas.
El combinado perrofláutico planteó un partido serio en el aspecto defensivo, desbaratando constantemente las internadas del rival, que apenas consiguió inquietar a Maceiras con alguna acción individual. Los centrales, Chon y Miguel, junto a los laterales, Marco, Pedro y Lubino, se mostraron sólidos durante todo el encuentro. Pocos metros por delante, Luis, Óscar, Javi y David trabajaron para ahogar a los centrocampistas del Chamartín.
Precisamente Luis y David fueron los protagonistas del primer tanto del partido. El centro gallego, en saque de córner, puso un balón para que David, de soberano testarazo, inaugurara el marcador a favor de los perros. De esta forma, el medio se consolida como pichichi del equipo, con cinco tantos, y se reivindica como pieza fundamental en el engranaje de los Perroflautas.
Si bien es cierto que la medular no tuvo un dominador claro, los perros, que apostaron por el juego en largo, siempre se mostraron incisivos ante la portería rival, gracias a la buena labor de Suso, Casas y Chicho –que mostró su compromiso con el equipo tras una semana de coqueteos con el Madrid-.
El segundo tanto de los perros llegó en un libre directo magistralmente ejecutado por Suso. El delantero, que se reincorporó al equipo tras perderse los dos últimos encuentros, obtuvo de esta forma premio a su magnífico partido, en el que no dio un minuto de tregua a la defensa rival. Y minutos después, Casas ponía el tercero en el marcador tras aprovecharse de un rechace. El ariete gallego, siempre atento y luchador, suma un nuevo tanto a su cuenta goleadora.
Los nervios fueron los grandes protagonistas del final del partido. A falta de pocos minutos, el AC Chamartín conseguía anotar tras un fallo de la defensa perruna, que dudó a la hora de despejar un balón en profundidad. Con el 3-1 en el luminoso, los rivales apretaron a los Perroflautas, que, sin embargo, supieron aguantar y alejar el peligro de la meta de Maceiras.
Hector no sólo fue protagonista por sus intervenciones, fundamentales para la victoria. Ya en la segunda parte, un saque de puerta consiguió colarse en la portería rival. Un gol espectacular que, sin embargo, el árbitro decidió anular ante las presiones de los jugadores del Chamartín. Minutos antes, y en otro saque de portería, el cancerbero perrofláutico ya estuvo a punto de marcar, aunque su lanzamiento se estrelló finalmente en el larguero.
Una trabajada victoria con la que los Perroflautas recuperan la confianza tras dos jornadas difíciles, se reconcilian con el gol y, sobre todo, presentan sus credenciales como firmes candidatos al título liguero.
Uno x uno:
Hector: Gana confianza cada día bajo los palos. Sus intervenciones en los últimos encuentros han salvado a los perros. Marcó un gol, que no debió ser anulado, y envió otro balón al travesaño.
Lubino: Su banda es inexpugnable, siempre sabe cortar por lo sano y nunca mete en apuros a sus compañeros.
Chon: Contundencia y criterio en el centro de la defensa, junto a Miguel dieron solidez a la zaga de los perros.
Miguel: Clase y elegancia sobre el césped, no dejó espacio en defensa y siempre se mostró peligroso por alto en ataque.
Marco: Supo estar en su sitio durante todo el partido, sin complicarse, no permitió que nadie llegara con facilidad a la meta defendida por su hermano.
Pedro: Seguro que para más de uno es el tipo más pesado que jamás se han encontrado en una banda. Siempre incomodó a los atacantes rivales, a los que apenas dejó tiempo para pensar qué hacer con el balón en los pies.
Óscar: Pocos controlan el medio de campo y mueven al equipo como él. Demostró ser clave para que los perros mantengan el orden sobre el césped.
David: Espectacular inicio de campaña del medio. Además de ser protagonista en labores defensivas, se consolida como el máximo goleador del equipo con cinco tantos. El último de ellos sirvió para abrir la lata ante los líderes.
Javi: Aunque sus dudas en defensa facilitaron el gol del Chamartín, se mostró activo en el centro y en la banda.
Luis: El centro gallego demostró de qué es capaz cuando la resaca no le atenaza. Tras pasar una noche de sábado tranquila, e impulsado por la postrera victoria del Depor, Luis cuajó un magnífico encuentro ante los líderes, siendo clave en la victoria.
Chicho: Tras una semana de coqueteos con el Real Madrid, Chicho demostró su compromiso gracias a su tesón y su entrega. Su inquebrantable fe en el equipo ha contagiado al resto de los Perroflautas.
Suso: Tiene dinamita en las botas. Siempre peligroso e incisivo, fue una amenaza constante para la defensa rival. Marcó y estrelló un balón en el palo en su vuelta a los terrenos de juego.
Casas: Entregado al equipo, el gallego demostró su polivalencia una vez más tanto en punta como en el mediocampo. Siempre dispuesto a asociarse, cerró la cuenta goleadora en la victoria ante los líderes.
El conjunto perruno, en un brillante encuentro, logró imponerse en el Luis Aragonés a los hasta ahora líderes del grupo, el AC Chamartín, por tres tantos a uno.
El Perroflauta, que venía de encadenar una derrota por la mínima y un empate, este último propiciado por la mala fortuna y la falta de acierto arbitral, dio un golpe en la mesa al ganar con claridad un encuentro en el que quedó patente el compromiso de los jugadores con el equipo. No en vano, la plantilla acudió en masa a la llamada, a pesar de que el encuentro se disputo a las 9 de la mañana. Tan sólo se cayeron de la convocatoria Carvalho y Aitor, bajas notables a las que, sin embargo, los perros supieron sobreponerse para lograr la tercera victoria de la temporada.
A pesar de ser un partido disputado, el conjunto rival apenas llegó con claridad a la meta defendida por el mayor de los Maceiras. Sin embargo, el portero se lució en las llegadas con peligro del AC Chamartín. Héctor, muy seguro bajo los palos, se ha consolidado ya como uno de las claves del éxito de los perros en la presente temporada.
El partido comenzó sin oportunidades claras para ninguno de los equipos y marcado por la pasividad arbitral. La colegiada apenas paró el juego durante el tiempo reglamentario, a pesar de que ambas defensas se emplearon en ocasiones con dureza para frenar a los delanteros y centrocampistas.
El combinado perrofláutico planteó un partido serio en el aspecto defensivo, desbaratando constantemente las internadas del rival, que apenas consiguió inquietar a Maceiras con alguna acción individual. Los centrales, Chon y Miguel, junto a los laterales, Marco, Pedro y Lubino, se mostraron sólidos durante todo el encuentro. Pocos metros por delante, Luis, Óscar, Javi y David trabajaron para ahogar a los centrocampistas del Chamartín.
Precisamente Luis y David fueron los protagonistas del primer tanto del partido. El centro gallego, en saque de córner, puso un balón para que David, de soberano testarazo, inaugurara el marcador a favor de los perros. De esta forma, el medio se consolida como pichichi del equipo, con cinco tantos, y se reivindica como pieza fundamental en el engranaje de los Perroflautas.
Si bien es cierto que la medular no tuvo un dominador claro, los perros, que apostaron por el juego en largo, siempre se mostraron incisivos ante la portería rival, gracias a la buena labor de Suso, Casas y Chicho –que mostró su compromiso con el equipo tras una semana de coqueteos con el Madrid-.
El segundo tanto de los perros llegó en un libre directo magistralmente ejecutado por Suso. El delantero, que se reincorporó al equipo tras perderse los dos últimos encuentros, obtuvo de esta forma premio a su magnífico partido, en el que no dio un minuto de tregua a la defensa rival. Y minutos después, Casas ponía el tercero en el marcador tras aprovecharse de un rechace. El ariete gallego, siempre atento y luchador, suma un nuevo tanto a su cuenta goleadora.
Los nervios fueron los grandes protagonistas del final del partido. A falta de pocos minutos, el AC Chamartín conseguía anotar tras un fallo de la defensa perruna, que dudó a la hora de despejar un balón en profundidad. Con el 3-1 en el luminoso, los rivales apretaron a los Perroflautas, que, sin embargo, supieron aguantar y alejar el peligro de la meta de Maceiras.
Hector no sólo fue protagonista por sus intervenciones, fundamentales para la victoria. Ya en la segunda parte, un saque de puerta consiguió colarse en la portería rival. Un gol espectacular que, sin embargo, el árbitro decidió anular ante las presiones de los jugadores del Chamartín. Minutos antes, y en otro saque de portería, el cancerbero perrofláutico ya estuvo a punto de marcar, aunque su lanzamiento se estrelló finalmente en el larguero.
Una trabajada victoria con la que los Perroflautas recuperan la confianza tras dos jornadas difíciles, se reconcilian con el gol y, sobre todo, presentan sus credenciales como firmes candidatos al título liguero.
Uno x uno:
Hector: Gana confianza cada día bajo los palos. Sus intervenciones en los últimos encuentros han salvado a los perros. Marcó un gol, que no debió ser anulado, y envió otro balón al travesaño.
Lubino: Su banda es inexpugnable, siempre sabe cortar por lo sano y nunca mete en apuros a sus compañeros.
Chon: Contundencia y criterio en el centro de la defensa, junto a Miguel dieron solidez a la zaga de los perros.
Miguel: Clase y elegancia sobre el césped, no dejó espacio en defensa y siempre se mostró peligroso por alto en ataque.
Marco: Supo estar en su sitio durante todo el partido, sin complicarse, no permitió que nadie llegara con facilidad a la meta defendida por su hermano.
Pedro: Seguro que para más de uno es el tipo más pesado que jamás se han encontrado en una banda. Siempre incomodó a los atacantes rivales, a los que apenas dejó tiempo para pensar qué hacer con el balón en los pies.
Óscar: Pocos controlan el medio de campo y mueven al equipo como él. Demostró ser clave para que los perros mantengan el orden sobre el césped.
David: Espectacular inicio de campaña del medio. Además de ser protagonista en labores defensivas, se consolida como el máximo goleador del equipo con cinco tantos. El último de ellos sirvió para abrir la lata ante los líderes.
Javi: Aunque sus dudas en defensa facilitaron el gol del Chamartín, se mostró activo en el centro y en la banda.
Luis: El centro gallego demostró de qué es capaz cuando la resaca no le atenaza. Tras pasar una noche de sábado tranquila, e impulsado por la postrera victoria del Depor, Luis cuajó un magnífico encuentro ante los líderes, siendo clave en la victoria.
Chicho: Tras una semana de coqueteos con el Real Madrid, Chicho demostró su compromiso gracias a su tesón y su entrega. Su inquebrantable fe en el equipo ha contagiado al resto de los Perroflautas.
Suso: Tiene dinamita en las botas. Siempre peligroso e incisivo, fue una amenaza constante para la defensa rival. Marcó y estrelló un balón en el palo en su vuelta a los terrenos de juego.
Casas: Entregado al equipo, el gallego demostró su polivalencia una vez más tanto en punta como en el mediocampo. Siempre dispuesto a asociarse, cerró la cuenta goleadora en la victoria ante los líderes.
domingo, 22 de noviembre de 2009
CHICHO "VAMOS A PELEAR POR EL TÍTULO"

Todos nos quedamos sorprendidos ayer, cuando a primera hora de la tarde, Chicho, uno de los cerebros de los Perroflauta, pisaba el césped del Bernabeu acompañado por un grupo de técnicos del conjunto Blanco.
En una rueda de prensa preparada casi con urgencia, Chicho desmintió los rumores que le situaban en el conjunto madridista la temporada que viene:
"Por ahora tengo contrato con la entidad canina, donde estoy muy contento. Ademas este año tenemos un equipo más compacto, y competitivo. Aspiramos a todo y vamos a pelear el título hasta el final."
El jugador dijo estar muy centrado en el partido del domingo, cuando se enfrentarán al primer clasificado, en el que promete ser uno de los partidos de la jornada.
"Espero que el míster cuente conmigo para el partido, creo que estoy bien física y mentalmente. Todavía no sabemos quienes irán convocados, pero seguro que juegue quien juegue lo harán estupendamente, para eso trabajamos duro durante la semana."
Cuando le preguntaron por su compañero de equipo Suso dijo:
"Está también muy motivado para el encuentro y esta deseando volver a marcar goles con la camiseta pistacho. Aunque conocidas las salidas nocturnas del jugador, yo no pondría la mano en el fuego. con lo que... pregúntenle a él"
miércoles, 18 de noviembre de 2009
martes, 17 de noviembre de 2009
Empate entre mala suerte y pésimo arbitraje
Los ‘perros’ pierden dos puntos en un empate condicionado por la mala actuación arbitral y por la fortuna de su rival, La Taberna de Homer.
Por MIGUEL G. MANGLANO
Después del parón de dos semanas provocado por las citas internacionales, los ‘perros’ encaraban la cuarta jornada con la intención de redimirse de una derrota que nunca merecieron ante el Sanlo. En el regreso al feudo canino sólo existía un objetivo: dar un nuevo golpe en la mesa contra un rival directo.
Con el plantel casi al completo y la motivación propia de los encuentros de máxima exigencia, el conjunto ‘flautil’ comenzó dominando el juego y el tempo del partido. La intensidad que imprimió el conjunto local sirvió para infundir respeto a un grupo que venía de hacer pleno en los tres partidos anteriores. El mensaje era muy claro: “vamos a luchar por esta Liga”.
La defensa se mostró segura, el centro de campo contundente y la delantera enchufada para comenzar arrollando a un rival que en esos primeros compases no podía hacer más que tratar de contener las continuas embestidas. Fruto de esa presión, los ‘perros’ gozaron de buenas ocasiones y peligrosas faltas que no terminaban de encontrar puerta.
Sin embargo, estos primeros minutos de superioridad se truncaron con la aparición de un protagonista inesperado: el colegiado. Fallón, autoritario y poco dialogante, expulsó a Aitor en el minuto 7 tras una airada protesta. Los perros se quedaban en cuadro cuando mejor juego estaban desarrollando.
Luchando en inferioridad (1-0)
Pero si hay algo que caracterice a este club histórico es su capacidad para hacer de la carencia virtud. En inferioridad numérica, el combinado pistacho se reagrupó para formar un bloque aún más compacto que le permitiera aprovechar los descuidos defensivos del confiado equipo tabernero. Así ocurrió.
En un balón recuperado por la zaga perruna, Lubino diseñó un pase de ensueño que dejó en posición franca a Javi. El de Aluche, que esta temporada está derrochando olfato goleador, recogió el regalo y con un remate poco ortodoxo logró batir al hasta entonces seguro cancerbero de la Taberna. Contragolpe de libro y 1-0 .
Con la misma solidez pasaron los minutos hasta que se recuperó la igualdad, momento en el que volvió el empuje de los ‘perros’. En una de las múltiples faltas de que gozó el equipo perruno el árbitro volvió a demostrar su incompetencia. El trencilla no tuvo mejor ocurrencia que excluir a Casas por sacar antes del silbido. De nuevo tocaba remar a contracorriente.
Transcurridos los cinco minutos de inferioridad sin grandes sobresaltos, los perros retomaron el dominio del encuentro. Así, en una jugada de precisión al borde del área el esférico llegó a la botas de Casas. Beodo y habilidoso a partes iguales, el gallego protegió el balón con su cuerpo hasta que un zaguero tabernero, sobrepasado por el exceso de trabajo, no tuvo más opción que golpear al vigués.
El árbitro señaló el evidente penalty en lo que supuso su único acierto del encuentro. Chicho engañó con clase al arquero y la superioridad del juego flautil empezaba a plasmarse en el marcador.
El colegiado cambia la deriva del partido
Con el juego y el tempo del partido controlado, el arbitraje volvió a condicionar el desarrollo del encuentro. Tres minutos después del segundo tanto perro, el árbitro decretó pena máxima a favor de la Taberna en una acción dentro del área en la que no sucedió absolutamente nada punible.
Tal vez por la intimidación que el ‘Percebe’ Maceiras ejerció sobre el 9 rival, éste no logró precisar un lanzamiento que se estrelló contra el larguero. Para ser justos, hay que reseñar que el portero adivinó el lado por el que finalmente lanzaría el nervioso punta tabernero.
Sin embargo, aunque se mantenía el empate en el luminoso, las cosas habían cambiado. La Taberna de Homer, espoleada por las continuas ayudas arbitrales, empezaba a sacudirse el dominio de los locales. Así, en un balón muerto en la frontal del área flautil, el 9 tabernero enganchó un remate defectuoso que se coló entre un bosque de piernas para hacer inútil la estirada de Héctor.
Aunque los ‘perros’ mantuvieron el empaque del resto del encuentro, el arbitraje empezaba a causar mella. La incertidumbre de no saber que decidiría el trencilla en cada acción y una Taberna que poco a poco empezaba a encontrarse cómoda en la continua imprecisión de unos y otros, dificultaban una victoria merecida.
Cinco minutos después del primer tanto tabernero, el colegiado volvía a tender su mano a los de negro pitando una falta inexistente cerca del área. Tras permitir que se repitiera el lanzamiento, una sucesión de malentendidos entre la zaga perruna provocó que un balón sencillo, en absoluto estaba destinado a crear peligro, se introdujera mansamente en la puerta del conjunto local.
Perroflauta se encontraba entonces en un estado de incredulidad absoluto. Después de llevar el peso del encuentro durante toda la primera parte, alcanzaban el descanso con un 2-2 doloroso.
Segunda mitad de infarto
La segunda parte se convirtió, de nuevo con la ayuda arbitral, en un completo descontrol. Varias exclusiones no aprovechadas provocaron ocasiones que no se materializaban en un continuo ‘toma y daca’: una situación que sin duda beneficiaba a un pobre conjunto tabernero.
Así llegamos a los últimos tres minutos. Un periodo de infarto en el que el encuentro se pudo decantar de forma trágica para cualquiera de los dos conjuntos. Dos jugadas monopolizaron ese tramo final.
Primero golpeó la Taberna. Después de que un despeje del central perroflautista rebotara en el costado del colegiado (quién si no), el veloz y menudo punta tabernero se precipitaba sobre el área para apuntillar un partido que no merecía. El ‘Percebe’ lució reflejos ante el mejor jugador tabernero para salvar los muebles en primera instancia. Otra vez la fortuna sonrió al combinado negro, ya que el rechace volvió a caerle en los pies a su delantero. Con Héctor batido, Miguel sacó sobre la línea de gol el segundo remate.
Pero aún quedaba lo mejor... Escasos segundos después, llegaría el turno de los ‘perros’. En una jugada perfectamente trenzada, hasta tres atacantes cánidos se plantaron dentro del área tabernera dispuestos a sentenciar el encuentro.
Primero disparó Carvalho, con una respuesta casi milagrosa del cancerbero; el rechace fue recogido por Casas, que tampoco acertó a batir a la Taberna; de nuevo el esférico llegó a pies de Javi, cuyo remate encontró semejante respuesta; y finalmente Deivid, que lo intentó desde fuera del área con un lanzamiento que logró atajar el portero. Cuatro disparos en una jugada frenética que no alcanzaron su objetivo.
Así murió un partido que nunca debió acabar con empate, pero que dejó claro que los cánidos se encuentran en el buen camino. Los ‘perros’ deben conseguir la victoria ante los líderes la próxima semana para no descolgarse de la lucha por el título. Esperemos que en esta ocasión encuentren un arbitraje competente, y un poco, sólo un poco, más de fortuna.
UNO X UNO
Héctor: El ‘Percebe’ dio todo un recital de seguridad y reflejos. Únicamente pudieron batirle con ayuda de muchísima fortuna. Será crucial ante los líderes.
Marco: Secó al menudo delantero de la Taberna en un encuentro muy serio. Su banda resultó infranqueable.
Lubino: Dejó un destello de calidad en el pase del primer gol. Gran visión y mejor ejecución.
Pedro: Seguro una vez más, protagonizó un interesante duelo con el portero rival en una de las peligrosas faltas de que dispusieron los ‘perros’.
Miguel: Trató de aportar seguridad en la zaga y dispuso de algunas ocasiones en el juego aéreo. Debe calibrar el punto de mira.
Deivid: Líder del centro de campo, dio buenos minutos también en el centro de la zaga.
Javi: Hizo gala de un olfato goleador espectacular. El de Aluche no deja escapar una oportunidad.
Luis: Aportó kilómetros de recorrido y calidad a expuertas para mover el balón. Por algo se le compara con Yayá Touré.
Aitor: Trabajador, dejó múltiples detalles de calidad. Lástima que su exclusión manchara una completa actuación.
Casas: Habilidoso. El gallego provocó el penalty con una maniobra dentro del área de auténtico crack.
Chicho: Supo aportar calma al juego cuando al balón pasaba por sus dominios. Calidad y clase para materializar el penalty.
Carva: Empezamos a ver al puñal de la banda. Un poco desubicado por los continuos cambios, regalará grandes momentos a los barrabravas perrunos.
Chon: Al más puro estilo ‘Pep’, meditó los cambios con temple, dando con la tecla en muchos de ellos.
Por MIGUEL G. MANGLANO
Después del parón de dos semanas provocado por las citas internacionales, los ‘perros’ encaraban la cuarta jornada con la intención de redimirse de una derrota que nunca merecieron ante el Sanlo. En el regreso al feudo canino sólo existía un objetivo: dar un nuevo golpe en la mesa contra un rival directo.
Con el plantel casi al completo y la motivación propia de los encuentros de máxima exigencia, el conjunto ‘flautil’ comenzó dominando el juego y el tempo del partido. La intensidad que imprimió el conjunto local sirvió para infundir respeto a un grupo que venía de hacer pleno en los tres partidos anteriores. El mensaje era muy claro: “vamos a luchar por esta Liga”.
La defensa se mostró segura, el centro de campo contundente y la delantera enchufada para comenzar arrollando a un rival que en esos primeros compases no podía hacer más que tratar de contener las continuas embestidas. Fruto de esa presión, los ‘perros’ gozaron de buenas ocasiones y peligrosas faltas que no terminaban de encontrar puerta.
Sin embargo, estos primeros minutos de superioridad se truncaron con la aparición de un protagonista inesperado: el colegiado. Fallón, autoritario y poco dialogante, expulsó a Aitor en el minuto 7 tras una airada protesta. Los perros se quedaban en cuadro cuando mejor juego estaban desarrollando.
Luchando en inferioridad (1-0)
Pero si hay algo que caracterice a este club histórico es su capacidad para hacer de la carencia virtud. En inferioridad numérica, el combinado pistacho se reagrupó para formar un bloque aún más compacto que le permitiera aprovechar los descuidos defensivos del confiado equipo tabernero. Así ocurrió.
En un balón recuperado por la zaga perruna, Lubino diseñó un pase de ensueño que dejó en posición franca a Javi. El de Aluche, que esta temporada está derrochando olfato goleador, recogió el regalo y con un remate poco ortodoxo logró batir al hasta entonces seguro cancerbero de la Taberna. Contragolpe de libro y 1-0 .
Con la misma solidez pasaron los minutos hasta que se recuperó la igualdad, momento en el que volvió el empuje de los ‘perros’. En una de las múltiples faltas de que gozó el equipo perruno el árbitro volvió a demostrar su incompetencia. El trencilla no tuvo mejor ocurrencia que excluir a Casas por sacar antes del silbido. De nuevo tocaba remar a contracorriente.
Transcurridos los cinco minutos de inferioridad sin grandes sobresaltos, los perros retomaron el dominio del encuentro. Así, en una jugada de precisión al borde del área el esférico llegó a la botas de Casas. Beodo y habilidoso a partes iguales, el gallego protegió el balón con su cuerpo hasta que un zaguero tabernero, sobrepasado por el exceso de trabajo, no tuvo más opción que golpear al vigués.
El árbitro señaló el evidente penalty en lo que supuso su único acierto del encuentro. Chicho engañó con clase al arquero y la superioridad del juego flautil empezaba a plasmarse en el marcador.
El colegiado cambia la deriva del partido
Con el juego y el tempo del partido controlado, el arbitraje volvió a condicionar el desarrollo del encuentro. Tres minutos después del segundo tanto perro, el árbitro decretó pena máxima a favor de la Taberna en una acción dentro del área en la que no sucedió absolutamente nada punible.
Tal vez por la intimidación que el ‘Percebe’ Maceiras ejerció sobre el 9 rival, éste no logró precisar un lanzamiento que se estrelló contra el larguero. Para ser justos, hay que reseñar que el portero adivinó el lado por el que finalmente lanzaría el nervioso punta tabernero.
Sin embargo, aunque se mantenía el empate en el luminoso, las cosas habían cambiado. La Taberna de Homer, espoleada por las continuas ayudas arbitrales, empezaba a sacudirse el dominio de los locales. Así, en un balón muerto en la frontal del área flautil, el 9 tabernero enganchó un remate defectuoso que se coló entre un bosque de piernas para hacer inútil la estirada de Héctor.
Aunque los ‘perros’ mantuvieron el empaque del resto del encuentro, el arbitraje empezaba a causar mella. La incertidumbre de no saber que decidiría el trencilla en cada acción y una Taberna que poco a poco empezaba a encontrarse cómoda en la continua imprecisión de unos y otros, dificultaban una victoria merecida.
Cinco minutos después del primer tanto tabernero, el colegiado volvía a tender su mano a los de negro pitando una falta inexistente cerca del área. Tras permitir que se repitiera el lanzamiento, una sucesión de malentendidos entre la zaga perruna provocó que un balón sencillo, en absoluto estaba destinado a crear peligro, se introdujera mansamente en la puerta del conjunto local.
Perroflauta se encontraba entonces en un estado de incredulidad absoluto. Después de llevar el peso del encuentro durante toda la primera parte, alcanzaban el descanso con un 2-2 doloroso.
Segunda mitad de infarto
La segunda parte se convirtió, de nuevo con la ayuda arbitral, en un completo descontrol. Varias exclusiones no aprovechadas provocaron ocasiones que no se materializaban en un continuo ‘toma y daca’: una situación que sin duda beneficiaba a un pobre conjunto tabernero.
Así llegamos a los últimos tres minutos. Un periodo de infarto en el que el encuentro se pudo decantar de forma trágica para cualquiera de los dos conjuntos. Dos jugadas monopolizaron ese tramo final.
Primero golpeó la Taberna. Después de que un despeje del central perroflautista rebotara en el costado del colegiado (quién si no), el veloz y menudo punta tabernero se precipitaba sobre el área para apuntillar un partido que no merecía. El ‘Percebe’ lució reflejos ante el mejor jugador tabernero para salvar los muebles en primera instancia. Otra vez la fortuna sonrió al combinado negro, ya que el rechace volvió a caerle en los pies a su delantero. Con Héctor batido, Miguel sacó sobre la línea de gol el segundo remate.
Pero aún quedaba lo mejor... Escasos segundos después, llegaría el turno de los ‘perros’. En una jugada perfectamente trenzada, hasta tres atacantes cánidos se plantaron dentro del área tabernera dispuestos a sentenciar el encuentro.
Primero disparó Carvalho, con una respuesta casi milagrosa del cancerbero; el rechace fue recogido por Casas, que tampoco acertó a batir a la Taberna; de nuevo el esférico llegó a pies de Javi, cuyo remate encontró semejante respuesta; y finalmente Deivid, que lo intentó desde fuera del área con un lanzamiento que logró atajar el portero. Cuatro disparos en una jugada frenética que no alcanzaron su objetivo.
Así murió un partido que nunca debió acabar con empate, pero que dejó claro que los cánidos se encuentran en el buen camino. Los ‘perros’ deben conseguir la victoria ante los líderes la próxima semana para no descolgarse de la lucha por el título. Esperemos que en esta ocasión encuentren un arbitraje competente, y un poco, sólo un poco, más de fortuna.
UNO X UNO
Héctor: El ‘Percebe’ dio todo un recital de seguridad y reflejos. Únicamente pudieron batirle con ayuda de muchísima fortuna. Será crucial ante los líderes.
Marco: Secó al menudo delantero de la Taberna en un encuentro muy serio. Su banda resultó infranqueable.
Lubino: Dejó un destello de calidad en el pase del primer gol. Gran visión y mejor ejecución.
Pedro: Seguro una vez más, protagonizó un interesante duelo con el portero rival en una de las peligrosas faltas de que dispusieron los ‘perros’.
Miguel: Trató de aportar seguridad en la zaga y dispuso de algunas ocasiones en el juego aéreo. Debe calibrar el punto de mira.
Deivid: Líder del centro de campo, dio buenos minutos también en el centro de la zaga.
Javi: Hizo gala de un olfato goleador espectacular. El de Aluche no deja escapar una oportunidad.
Luis: Aportó kilómetros de recorrido y calidad a expuertas para mover el balón. Por algo se le compara con Yayá Touré.
Aitor: Trabajador, dejó múltiples detalles de calidad. Lástima que su exclusión manchara una completa actuación.
Casas: Habilidoso. El gallego provocó el penalty con una maniobra dentro del área de auténtico crack.
Chicho: Supo aportar calma al juego cuando al balón pasaba por sus dominios. Calidad y clase para materializar el penalty.
Carva: Empezamos a ver al puñal de la banda. Un poco desubicado por los continuos cambios, regalará grandes momentos a los barrabravas perrunos.
Chon: Al más puro estilo ‘Pep’, meditó los cambios con temple, dando con la tecla en muchos de ellos.
jueves, 12 de noviembre de 2009
DOMINGO A LAS 11 HORAS CONTRA LOS SEGUNDOS.
Este domingo, por fin en el Luis Aragones, nos jugamos seguir luchando por el campeonato o quedar descolgados, ni más ni menos que contra los antigüos Paratinohaycosto, ahora refundados como Taberna de Homer, los cuales se encuentran en la 2ª posición de la tabla con 3 puntos más que nosotros. Ya el año pasado logramos ganarles 0-1 en el partido de vuelta y perder por la mínima (2-1) en el encuentro inagural del campeonato. Este domingo, solo contamos con la baja confirmada de Chicho y seguramente también la del Chon.
jueves, 5 de noviembre de 2009
lunes, 2 de noviembre de 2009
La mordedura canina no tuvo dientes (1-0)
Emocionante encuentro el disputado en la mañana del domingo en las instalaciones del Olímpico de Hortaleza. En esta ocasión el henchido líder Perroflauta visitaba al séptimo clasificado, el Santo C.F. Un conjunto que aún no sabía lo que era puntuar en la temporada y que se presentaba como una víctima propicia para que nuestros chavales prolongaran su histórica racha de partidos consecutivos venciendo.
Sin embargo, pronto se vio que el equipo local no iba a ser una perita en dulce. Espoleado por las múltiples bajas caninas (entre ellos el frente gallego, probablemente por baja etílica) el Sanlo C.F. salió muy fuerte y dispuso del control del encuentro en los primeros minutos. Fruto de ese mayor ímpetu, los sanleros gozaron de varias ocasiones claras de gol, que fallaron por falta de puntería y, por qué no decirlo, de calidad.
Mientras tanto los intrépidos Perroflautas se defendían bien colocados en el campo y mantenían el tipo mientras la condición les respetaba. A pesar de contar únicamente con dos recambios, estos aficionados al Licor Café demostraron que la programación de su pretemporada veraniega fue todo un acierto y de vez en cuando llegaban al área rival merced al poderío físico de jugadores como Aitor y Javier Fagúndez.
Cuando el encuentro rayaba el tiempo legal, el árbitro decidió por dar concluido el primer periodo, probablemente con la intención de que los muchachos tomaran el aire que les empezaba a faltar. Estaba claro que el desarrollo del encuentro se iba a decidir con un marcador corto, probablemente producto de algún rechace o error defensivo.
El partido estuvo en la mano
La reanudación supuso un hilo de esperanza para los líderes del grupo, que en los primeros minutos decidieron ir a por el partido. Desde ese momento, el equipo tomó como premisa el control del juego y las caídas a las bandas de los mediocentros, que a pesar de sus buenas intenciones no encontraban una clara conexión con los ausentes delanteros del equipo.
En estas estaba el equipo cuando la mala suerte se cebó con él, a consecuencia de las sendas lesiones de Lubino, por un golpe en las vértebras, y de Chon, que recibió un golpe en el tobillo y no pudo volver al terreno de juego como medida de precaución. Estos hechos provocaran que el equipo se exprimiese físicamente y empezase a conceder algunas ocasiones claras.
En la primera de ellas un jugador del Santo quedó en el mano a mano con el “gato” Héctor Maceiras, que con una sorprendente frialdad sacó la pelota al más puro estilo de portero de balonmano. Pero en la siguiente no habría tanta fortuna, y los rivales conseguían inaugurar el marcador al cuarto de hora en una jugada similar a la del tanto de Negredo en Chapín.
El conjunto canino no se amedrentó, consciente de que aún le quedaban diez minutos para la épica. En primera instancia gozó de una buena oportunidad gracias al buen lanzamiento de falta del seguro central Manglano, y posteriormente Aitor no pudo conectar con el propio Miguel, en una jugada por banda que podría haber supuesto un pase de la muerte y por ende, el empate.
El tiempo del partido moría, y con él las esperanzas perroflauteras. Aún así el intrépido Javier Fagúndez tendría aún el empate a falta de un par de minutos. El balón llegaba a sus botas en una franca posición para “fusilar” al meta rival, pero su disparo acabó por encima del larguero. Se escapaban así las últimas ilusiones del equipo, al que no le quedaba más remedio que aceptar la derrota (1-0), lastrado por las bajas y la falta de mordiente ofensiva.
Por Jaime de Carlos, socio número 1 del club
Sin embargo, pronto se vio que el equipo local no iba a ser una perita en dulce. Espoleado por las múltiples bajas caninas (entre ellos el frente gallego, probablemente por baja etílica) el Sanlo C.F. salió muy fuerte y dispuso del control del encuentro en los primeros minutos. Fruto de ese mayor ímpetu, los sanleros gozaron de varias ocasiones claras de gol, que fallaron por falta de puntería y, por qué no decirlo, de calidad.
Mientras tanto los intrépidos Perroflautas se defendían bien colocados en el campo y mantenían el tipo mientras la condición les respetaba. A pesar de contar únicamente con dos recambios, estos aficionados al Licor Café demostraron que la programación de su pretemporada veraniega fue todo un acierto y de vez en cuando llegaban al área rival merced al poderío físico de jugadores como Aitor y Javier Fagúndez.
Cuando el encuentro rayaba el tiempo legal, el árbitro decidió por dar concluido el primer periodo, probablemente con la intención de que los muchachos tomaran el aire que les empezaba a faltar. Estaba claro que el desarrollo del encuentro se iba a decidir con un marcador corto, probablemente producto de algún rechace o error defensivo.
El partido estuvo en la mano
La reanudación supuso un hilo de esperanza para los líderes del grupo, que en los primeros minutos decidieron ir a por el partido. Desde ese momento, el equipo tomó como premisa el control del juego y las caídas a las bandas de los mediocentros, que a pesar de sus buenas intenciones no encontraban una clara conexión con los ausentes delanteros del equipo.
En estas estaba el equipo cuando la mala suerte se cebó con él, a consecuencia de las sendas lesiones de Lubino, por un golpe en las vértebras, y de Chon, que recibió un golpe en el tobillo y no pudo volver al terreno de juego como medida de precaución. Estos hechos provocaran que el equipo se exprimiese físicamente y empezase a conceder algunas ocasiones claras.
En la primera de ellas un jugador del Santo quedó en el mano a mano con el “gato” Héctor Maceiras, que con una sorprendente frialdad sacó la pelota al más puro estilo de portero de balonmano. Pero en la siguiente no habría tanta fortuna, y los rivales conseguían inaugurar el marcador al cuarto de hora en una jugada similar a la del tanto de Negredo en Chapín.
El conjunto canino no se amedrentó, consciente de que aún le quedaban diez minutos para la épica. En primera instancia gozó de una buena oportunidad gracias al buen lanzamiento de falta del seguro central Manglano, y posteriormente Aitor no pudo conectar con el propio Miguel, en una jugada por banda que podría haber supuesto un pase de la muerte y por ende, el empate.
El tiempo del partido moría, y con él las esperanzas perroflauteras. Aún así el intrépido Javier Fagúndez tendría aún el empate a falta de un par de minutos. El balón llegaba a sus botas en una franca posición para “fusilar” al meta rival, pero su disparo acabó por encima del larguero. Se escapaban así las últimas ilusiones del equipo, al que no le quedaba más remedio que aceptar la derrota (1-0), lastrado por las bajas y la falta de mordiente ofensiva.
Por Jaime de Carlos, socio número 1 del club
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