lunes, 3 de diciembre de 2012

PERROFLAUTA REMONTA PARA ALZARSE CON LA VICTORIA (2-3)

Victoria trabajada de Perroflauta que tuvo que remontar un 2-0 en contra. Miguel, fichaje estelar del pasado periodo estival, por fin pudo debutar con el conjunto canino tras arreglar los trámites burocráticos que hasta ahora se lo impedían.

La mañana comenzó con sobresaltos para la afición canina al recibir la noticia de que su defensa quedaba mermada por las bajas de última hora (y sin aviso previo) de Borja y Paul; y por ver con sorpresa que Miguel estaba entre los convocados para el encuentro y que Javi había llegado a tiempo para formar parte del 7 titular.

Con estas novedades el 7 inicial fue el formado por Héctor, Gianfranco, Miguel, Chon, David, Javi y Carvalho. Perroflauta esta vez decidió optar por el juego directo con balones largos buscando al delantero, siendo los rivales los que trataban de sacar la pelota jugada desde abajo. Este tipo de planteamiento hecho por Perroflauta dió como resultado un partido poco atractivo y bastante bronco por momentos que hizo que las oportunidades brillaran por su ausencia en los primeros minutos. Por parte canina solo hubo una clara ocasión de Carvalho que falló tras cruzar en exceso, mientras que Spufimakerz lo intentaba con algún disparo lejano sin demasiado peligro.

Mediada la primera mitad las cosas cambiaron, Perroflauta decidió presionar la salida de balón del conjunto local, pero esa presión solo era llevada a cabo por la delantera y el medio campo, mientras que la línea defensiva se quedaba en la retaguardia aguantando la posición, lo que provocó que una y otra vez los delanteros rivales recibieran sin oposición y con espacios. En una de esas ocasiones el delantero de Spufimakerz recibió el balón en banda, regateó a Marco, hizo lo propio con Javi que llegaba a la desesperada tras venir de presionar arriba, y batió a Héctor de tiro cruzado. Los caninos no cambiaron de filosofía y siguieron con la idea de presionar la salida del balón del rival, pero sin hacerlo correctamente. Esta vez fue un desbarajuste en la presión inicial, donde los dos medios perrunos fueron a por el mismo rival dejando a otro solo y con espacio para avanzar, lo que provocó que este jugador avanzase y fusilase a Héctor con un tiro potente colocado a la cepa del poste.

La primera parte moría, pero Perroflauta decidió no morir con ella y se lanzó al ataque como si del final del partido se tratase, pero debido a ese ímpetu casi recibe la puntilla tras el saque de un corner a favor que los rivales despejan pillando desordenada como nunca a la defensa canina y habilitando a su delantero solo ante Héctor; pero esta vez la suerte estuvo del lado del cuadro verdinegro y el delantero tiró al bulto pudiendo el guardameta despejar el balón con las piernas sin mayor problemática.

Pero antes del descanso, y con el tiempo ya cumplido Carvalho provocó un corner que el colegiado dejó sacar, el mismo delantero lo botó poniendo el esférico en la cabeza de Gianfranco, quién solo tuvo que empujarlo al fondo de la red. No hubo tiempo para más, descanso y 2-1 en el marcador.

En la reanudación Perroflauta fue el que tomó el mando y decidió acaparar la posesión, mientras que Spufimakerz optaron por cerrarse atrás y crear peligro con la táctica pototos basada en saques largos del portero hacia la portería contraria. Perroflauta dispuso de multitud de ocasiones en botas de David, Chon o Raul, pero fue Carvalho el que consiguió el gol del empate tras jugada personal por banda derecha.

En ese momento fue cuando el conjunto local decidió que los caninos no podían seguir jugando así y decidieron aplicar el juego violento con entradas duras que sufrieron Javi, Chon o David. Fruto de esas malas formas llegaron los piques en el terreno de juego (y fuera de él) entre jugadores de ambos equipos, lo que el árbitro decidió zanjar expulsando a un jugador por cada bando, siendo Raúl el damnificado por parte de Perroflauta.

Con solo 6 hombres por equipo sobre el campo los caninos decidieron sacar gente rápida para aprovechar esos espacios, dando entrada a Carvalho y Marco por Gianfranco y Javi, lo que provocó que el partido se rompiera y las situaciones de peligro se sucedieran de un área a otra. En una de esas ocasiones un balón filtrado desde el medio llegó dividido al interior del área canina y tanto el delantero como Miguel chocaron al intentar controlar el balón, llevándose Miguel la peor parte tanto por recibir el impacto de los tacos del rival como por ser acusado por el trencilla de cometer penal. Las protestas se sucedieron debido a la irracionalidad de la decisión, los ánimos se caldearon aún más en los banquillos y el colegiado tuvo que parar el encuentro unos minutos para tratar de tranquilizar a los jugadores de ambos equipos. Tal vez todos estos hechos influyeron en los nervios del encargado de ejecutar la pena máxima, el cual tras oír el silbato del colegiado empezó la carrera, chutó, engañó a Héctor y... la tiró fuera.

El partido seguía con empate a doses y escasos 4 minutos quedaban para el final del choque, ambos equipos seguían con uno menos y Perroflauta seguía obcecado en explotar esa situación llegando una y otra vez al área contraria con peligro pero sin lograr definir. Y así estaban las cosas hasta que se sancionó una clarísima falta al borde del área de Spufimakerz. Todo el banquillo y parte de la afición pedía a David que la tirase, pero Chon no le dió opción, decidió ser él el encargado de culminar la remontada. El guardameta colocó mal la barrera dejando un terrible hueco por la izquierda que el Chon vió, también el portero se situó mal bajo palos dejando aún más hueco por la derecha, cosa que el Chon también vió; y con esas cogió carrera, avanzó, chutó y mandó el balón al fondo de las mallas tras pasar antes por un huequecito que la barrera dejó al abrirse mínimamente por el medio.

Aún tuvo tiempo Perroflauta de aumentar el marcador gracias a una ocasión clarísima que David mandó mansamente a las manos del portero y con un disparo lejano de Héctor que se fue al larguero, pero no fue así y el último minuto de encuentro se convirtió en una pesadilla para la defensa canina que tuvo que achicar una y otra vez balones por alto que el equipo contrario colgaba sin descanso. Fruto de uno de esos balones colgados y ya con el tiempo cumplido llegó la ocasión más clara para que Spufimakerz pusieran de nuevo el empate en el marcador. Su portero sacó en largo, Miguel no llegó a despejar, el balón botó delante de un Héctor que no se atrevió a salir de puños, y este desvió lo justo para que el balón saliese por encima del larguero.

No había tiempo para más y el árbitro pitó el final de un encuentro que quedará en la memoria canina como una de las más míticas remontadas (si no la única) de la historia del club.

Miguel vuelve con los compañeros que le hicieron grande.

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