martes, 23 de febrero de 2010

PERROFLAUTA PIERDE EL TREN, PERO LOGRA AGARRARSE AL ÚLTIMO VAGÓN.

Por fin llegó el día, las 12 de la mañana del domingo 21 de febrero, la fecha en la que Perroflauta se iba a enfrentar a los líderes, la fecha, en la que si todo salía como debía, Perroflauta tendría media liga en el bolsillo. Y el equipo se presentó allí con todos sus efectivos y con media hora de antelación, pero solo físicamente, porque mentalmente tardó bastante más en llegar.

El choque comenzó como se esperaba, los dos equipos queriendo tener el balón y presionando la salida del rival. ¿Consecuencia?, pocas oportunidades de gol y mucha alternancia de posesión. Se veía a la legua que la idea de los dos equipos era la misma, marcar primero y entonces replegarse atrás para salir al contragolpe. Y el que se llevó el gato al agua y pudo así seguir con su plan fué Chamartín.

Rondaba el minuto 7 de la primera mitad, una jugada sin aparente peligro por la banda derecha del ataque de Chamartín la convirtió su delantero con un gran amago, que dejo sentado a su marcador, en un pase de la muerte que su compañero solo tuvo que empujar a la red. 1-0 en contra y su portero lesionado tras un encontronazo con su propio defensa, empezaban a pintar mal las cosas para los de pistacho.

Pero cuando las cosas parece que no pueden ir peor, empeoran. Chamartín siguió al pié de la letra su guión y decidió esperar en su campo cerrando todos los huecos posibles para recuperar el balón y salir rápido. Perroflauta estaba sin ideas, no movía el balón como nos tiene acostumbrados, no había movimiento, ni desmarques, ni apoyos, ni tiros lejanos... y claro, ante esta falta de fluidez el rival decidió sacar provecho y matar el encuentro. Su medio campo robaba balones costantemente que rápidamente eran enviados a la delantera para que probaran al maltrecho guardameta canino, el cuál respondió bien a los lanzamientos lejanos y a varios mano a mano, pero que nada pudo hacer ante pases de la muerte tras contragolpes en superioridad numérica por parte de Chamartín. En definitiva, minuto 15, 3-0 en el marcador y los jugadores de Perroflauta aún sin presentarse en el campo.

Una serie de cambios logró frenar las acometidas del rival, pero no lograron que Perroflauta tirara a puerta en toda la primera mitad. Al descanso, tres a cero y gracias.

La charla del intermedio sirvió para pulir errores y para convencer a los jugadores que se podía remontar. Y se notó, Perroflauta salió con otro aire, ¡por fin se habían presentado al partido!, movió el balón de lado a lado del campo, empezó a crear como es costumbre peligro en los corner, los delanteros empezaron a caér a banda abriendo el campo para que la segunda linea entrara al remate... pero los goles no llegaban, unas veces por tener el punto de mira desviado y otras por el buen hacer del portero rival, como en un tiro que Aitor realiza a la escuadra y que el cancerbero saca con apuros. Pero Chamartín seguía en el campo y con la misma idea futbolística, aunque ahora contragolpeando con menos efectivos, pero suficientes como para endosar en su cuenta el cuarto de la mañana tras un disparo desde la frontal que golpea la madera antes de entrar.

Partido resuelto, pensarían muchos, pero de todos es conocido el bajón que sufre Chamartín en los últimos minutos de partido, debido posiblemente a su falta de profundidad de banquillo, que ya le hicieron perder 2 puntos ante Con un par, cuando ganaban 5-3 a falta de escasos minutos y acabaron cediendo un empate.
Los caninos no bajaron los brazos y se pusieron manos a la obra, a seguir con su juego, y sobre todo, a disparar a puerta, cosa que se había visto en contadas ocasiones hasta el momento. Y así cayó el primero, obra de Suso a falta de 5 minutos para el final. Se podía remontar, locales y visitantes lo sabían, y ello influyó mentalmente en ambos equipos. Un minuto después el bolón volvía a tocar la red del AC. Perroflauta con toda la artillería sobre el campo se volcaba sobre el area rival, y Chamartín mientras tanto no encontraba otra solución más que perder el tiempo con gestos más de equipo de Bilardo o de Clemente que de Guardiola. Y fruto de tanto asedio llegó el tercero gracias a un disparo raso de Suso que entra lamiendo el poste. 4-3 a falta de un minuto. Chamartín demoró el saque de centro, protestó una posible falta cuando se plantabla solo ante el guardameta, alejó el balón en los saques de banda... pero sobre todo rezó, porque de otra manera no se entiende que los dos últimos balones colgados a la olla, uno por parte de Deivid y otro de Oscar, no fueran rematados por nadie y que ambos se fueran por milímetros rozando el poste.

Finalizó el encuentro con una de esas ocasiones, y Chamartín consigue así tener media liga en sus manos, pero Perroflauta, gracias a su arreón final consigue salvar el golaveragge particular, con lo que tendría que ganar todos sus encuentros (viable) y que Chamartín perdiera dos de los cuatro que le quedan, algo dificil pero posible ya que aún le queda enfrentarse a rivales como Taberna de Homer y Con un Par.

En otro orden de cosas, los servicios médicos del club (el ambulatorio de Jazmín) dieron ayer a conocer el alcance de la lesión del guardameta canino. El parte médico habla de una fuerte contusión lumbar con posible fisura de costillas; lo que significa, una semana de absoluto reposo y dos sin poder disputar encuentro alguno.

En definitiva, se puede decir que a Perroflauta le faltaron dos minutos para llevarse la liga, o que le sobraron cuarenta...

2 comentarios:

manglano dijo...

Fueron mejores que nosotros... Pero bueno, quedémonos con el mensaje positivo de que este equipo sacó la garra al final y por poco no nos llevamos un punto. Mejoraremos para seguir ahí!!

Anónimo dijo...
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